cocina catalana i de mercado
La zona del Raval es uno de los destinos favoritos por lo jóvenes de hoy en dia, que buscan en locales como la Bodega Bohemia, el Pastís, el London bar o el Marsella el encanto del pasado.
Lejos de la mala fama que teniahace unos años, la zona del Raval es actualmente uno de los puntos calientes de la noche, concurrido por jóvenes que huyen de los bares de diseño y que gustan de recuperar el encanto bohemio de la ciudad. Antes de comenzar la marcha, muchos noctámbulos buscan un restaurante que ofrezca una buena relación calidad-precio. Una de las mejores opciones es El Cafetí. Con más de 17 años a sus espaldas, este comedor sorprende a los clientes desde el primer momento. Primero por su ubicación, en la esquina de un curioso pasaje, y después por su arcaica decoración, que evoca a la Barcelona modernista y que, en cierta forma, recuerda el calor de la casa de la abuela.

El Cafetí, tras una mala etapa en la que estuvo a punto de perder su encanto, recuperó el esplendor con Toni fragoso, uno de los actuales socios. Primero apostaron por crear un bar de copas, pero finalmente optaron por el restaurante. En cuanto a la imagen, "buscamos decorarlo tal como teníamos la casa entonces, con muebles antiguos, luces bajas,... que crean un ambiente muy relajado". En el mismo vestibulo ya se percibe la singularidad de El Cafetí, que consta de dos comedores en la planta baja y de un tercero en el primer piso. Comer en este espacio es como sentarse en la mesa de casa. Entre el decorado destacan una histórica cómoda, diversos platos y cuadros, una radio de las de antes o unas máscaras de Nueva Guinea. Especializado en pescados, arroces y carnes, El Cafetí es frecuentado por una clientela fiel y familiar, pero también por reconocidos artistas como La Cubana o Marianne Saegebrecht. La actriz fue a cenar a El Cafetí con motivo del estreno de "Bagdad Café" (1987). La gente la reconoció y, ante la expectación, Marianne se levantó y dijo que "le habia gustado más El Cafetí que el café de Bagdad Café".
Después de cenar en El Cafetí, las opciones de diversión son múltiples. Los que buscan un lugar tranquilo y único pueden acercarse al London Bar, la Bodega Bohemia, Marsella o El Pastís, Para los más marchosos quedan Enfants y New York. Mientras este último es hoy, después de su etapa como cabaret, una de las discotecas que congrega a más jovenes apasionados por la música indie y el pop británico, en la amplitud de los Enfants suenan los clásicos rockeros de siempre. Cerca de este lugar está el London Bar. Fue en la noche de Sant Joan de 1910 cuando nacia este decadente pero muy atractivo local, en el que se programan varios espectáculos, como conciertos y obras de teatro. No muy lejos de aqui, está la Bodega Bohemia. Este centro centenario reta a los más atrevidos a demostrar sus dotes artísticas, en un interior muy kitch y que esta noche acoge la actuación de Luis farnox. En el afrancesado Marsella también hay actuaciones, pero su fama la debe al ambiente y al absenta, un particular aguardiente. La ruta se completa con el centenario de Edith Piaf, el Pastis, ante cuyo ambiguo embrujo han caído nombres ilustres como Juan Marsé, Joseph Mº Flotats o Aute.
Celes Piedrabuena
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